Cinco cosas que todo adolescente debe saber antes de su primera relación amorosa
Tabla de contenidos
- 1. Nadie te completa
- 2. Busca que te dé paz
- 3. Si necesita esconderlo, algo no va bien
- 4. Los límites se dicen, no se suponen
- 5. Tu valor no depende de quién te elija
- Construir relaciones amorosas saludables: herramientas y acompañamiento
- Preguntas frecuentes:
El artículo de El Tiempo señala cinco cosas clave que todo adolescente debe tener presentes antes de comprometerse emocionalmente: que nadie te “complete”, buscar paz en lugar de ansiedad, no necesitar esconder la relación, pedir límites explícitos, y reconocer que tu valor no depende de quién te elija.
Aquí desglosamos esas cinco ideas, reflexionamos sobre cómo impactan la salud mental, y damos herramientas para que ese primer amor sea un paso de crecimiento, no de inquietud.
1. Nadie te completa
Puede que hayas escuchado frases como “encontrar tu media naranja”, “sin ti no soy nada”, y otras expresiones románticas que sugieren que sin alguien al lado estás incompleto. Eso puede generar una idea peligrosa: creer que solo con pareja se puede ser suficiente.
“El amor verdadero no te hace sentir que sin él o ella no vales. Tú ya eres suficiente”, es una de las lecciones que da Rodríguez para adolescentes.
Entender que ya eres una persona valiosa, con virtudes, defectos y sueños propios, independientemente de lo que otros piensen o digan de ti, es esencial para construir autoestima y evitar relaciones de dependencia emocional.
¿Cómo afecta esto a la salud mental?
Cuando se internaliza la idea de que se necesita a otro para sentirse válido, pueden aparecer:
- Ansiedad por mantener la atención, el afecto o la aprobación del otro.
- Inseguridad constante y baja autoestima, al creer que solo vales si alguien más te dice que vales.
- Miedo al abandono, a la soledad; esto puede llevar a tolerar comportamientos tóxicos para no perder la relación.
Consejos prácticos
- Aprende a estar bien solo/a, a disfrutar de tus hobbies, intereses, sin depender siempre de otra persona para sentirte pleno/a.
- Haz listas de lo que te gusta de ti mismo, de lo que disfrutas, de tus talentos, de lo que has logrado. Que el espejo interior reconozca tus propios méritos.
- Cultiva amistades que te valoren por lo que eres, no por lo que das o lo que aparentas.
2. Busca que te dé paz
Una de las ideas más transformadoras que aparece en el artículo es la de buscar una relación que te brinde paz, no una que genere ansiedad, preocupación constante o estrés emocional.
El amor no debería ser sinónimo de dudas constantes, de sentir que tienes que adaptarte todo el tiempo, de no saber si estás haciendo lo correcto. Una relación sana ofrece seguridad, tranquilidad, apoyo mutuo.
Claves de una relación que aporte paz
- Comunicación clara: expresar lo que uno siente, lo que le molesta, lo que necesita, sin miedo a ser juzgado.
- Respeto mutuo de los tiempos: no obligar a cambiar ni apresurar decisiones.
- Cuidar que las expectativas sean realistas: ningún ser humano puede cumplir todo lo que idealizamos sin margen de error.
Riesgos cuando falta la paz
- Relación marcada por la incertidumbre, la dependencia emocional.
- Ansiedad anticipatoria: anticipar que va a pasar algo malo, estar pendiente de señales, críticas imaginadas.
- Cansancio emocional: sentir que estás en constante alerta o esfuerzo por agradar, ajustar, cumplir roles no tuyos.
3. Si necesita esconderlo, algo no va bien
Otro punto que subraya Rodríguez es que una relación que necesita ocultarse —sea esconderla a los padres, mentir para sostenerla, disimular partes de ella— indica que hay algo que no está sano.
Amor que se vive en secreto puede generar vergüenza, miedo, culpa, y costar una parte de la autenticidad de cada uno. Nadie debería vivir su primer enamoramiento sintiéndose obligado a mentir, disimular o esconder aspectos de lo que siente.
Impacto sobre la salud mental
- Aumento del estrés por temor a ser descubierto, al rechazo.
- Sensación de fragmentación o doble vida: quien sos en la relación vs. quien debes parecer fuera de ella.
- Dificultad de confiar plenamente en el otro, si partes de la relación se basan en disimulo o expectativa de ocultamiento.
Qué hacer al respecto
- Conversaciones con personas de confianza: padres, hermanos, amigos, mentores, donde puedas ser honesto/a.
- Reflexionar sobre por qué sentirías la necesidad de esconder la relación. ¿Es por miedo al juicio, vergüenza, expectativas externas?
- Definir qué partes de tu vida quieres vivir con transparencia y cuáles proteger, siempre desde la integridad.
4. Los límites se dicen, no se suponen
Este principio quizá es uno de los más prácticos y fundamentales. Tener claro lo que estás dispuesto/a a hacer, lo que no, lo que necesitas, lo que esperas, lo que te hace sentir incómodo/a, son elementos clave. No asumir que tu pareja “sabe” lo que quieres, ni que adivinará lo que toleras.
Poner límites significa hablar, expresar lo que late dentro: “esto me gusta”, “esto no me parece bien”, “cuando haces esto me siento…”.
Por qué los límites cuidan tu salud mental
- Protegen tu espacio emocional; evitás que te sientas desbordado/a.
- Permiten que la relación sea equilibrada, con respeto mutuo.
- Evitan resentimientos futuros: si algo te molesta, mejor decirlo que acumularlo.
- Aumentan tu autoestima al saber que tu voz tiene peso, que tienes derecho de decir “no”.
Cómo empezar a poner límites
- Identifica lo que te incomoda o preocupa. Puede parecer pequeño, pero si lo sientes, es válido.
- Practica expresarlo: puedes empezar con algo sencillo, como tus horarios, tu espacio personal, tus momentos de soledad.
- Prepara lo que vas a decir con tranquilidad, con respeto, sin agresividad: tu voz importa.
- Observa cómo reacciona la otra persona: si te respeta, si escucha, si ajusta; eso habla mucho del tipo de relación que están construyendo.
5. Tu valor no depende de quién te elija
Este es un último pero fundamental punto: tu autoestima, tu dignidad, tu valor como persona no dependen de si alguien te elige o no. No eres menos si no te escogen, y no debes fingir ser otra persona solo para agradar.
Adolescentes pueden sentirse presionados a cumplir ciertos estándares físicos, sociales, emocionales para “ser elegibles”. Esa presión puede llevar a la comparación, al perfeccionismo, al rechazo de uno mismo.
Consecuencias emocionales de depender del “ser elegible”
- Baja autoestima si sientes que en algún momento no encajas.
- Ansiedad social: temor al qué dirán, al rechazo.
- Pérdida de autenticidad: fingir intereses, actitudes o formas de ser para agradar o para ser lo que el otro quiere.
- Dolor en las rupturas: si la relación acaba, la idea de “no ser suficientemente bueno” puede persistir.
Cómo cimentar una autoestima que no dependa de los demás
- Reconoce tus propios valores, fortalezas, pasiones.
- Rodéate de personas que te acepten tal como eres, sin que tengas que demostrar algo para ser querido.
- Aprende a valorarte con tus imperfecciones y que ellas también te formen.
- Practica actividades que te hagan sentir competente, capaz, valioso por ti mismo/a.
Construir relaciones amorosas saludables: herramientas y acompañamiento
Todos estos aprendizajes no solo sirven para evitar errores, sino para construir relaciones más sanas, conscientes, enriquecedoras.
Comunicación sincera
Aprender a expresar lo que sientes, lo que molesta, lo que quieres. No asumir que el otro va adivinarlo. Hacerlo con respeto, con claridad.
Autoconocimiento
Conocerte: saber lo que te hace feliz, lo que te incomoda, lo que esperas de una relación, tus tiempos emocionales. Cuanto mejor te conozcas, más claridad tendrás para elegir con criterio.
Cuidar tu salud mental
Las relaciones no se construyen sobre carencias emocionales. Si ya llegas con inseguridad, con ansiedad, con traumas del pasado, puede que necesites trabajar esos temas para no proyectarlos en la pareja.
Si sientes que los nervios, los miedos, los pensamientos negativos acerca de la relación, o tu autoestima, están pesando demasiado, es valioso buscar ayuda profesional. Puedes acceder a terapeutas y psicólogos online de SELIA que acompañen emocionalmente tus preguntas, miedos e ilusiones.
Programas de salud mental y apoyo estructurado
Si te interesa un acompañamiento integral para prepararte emocionalmente para una relación, estos programas pueden darte herramientas concretas y comunidad de apoyo.
Tu primera relación amorosa puede ser una aventura hermosa, pero también puede dejar cicatrices si no estás preparado/a emocionalmente. Reconocer que ya eres suficientemente valioso, buscar relaciones que te brinden paz, vivir sin ocultamientos, poner límites claros, y mantener tu valor independiente de si alguien te elige, son cinco lecciones que pueden marcar la diferencia.
Preguntas frecuentes:
1. ¿Cuál es la edad adecuada para tener la primera relación amorosa?
No hay una edad universal. Lo importante es que te sientas emocionalmente listo/a, que comprendas tus valores, que puedas comunicar, poner límites y respetarte. No se trata de cumplir expectativas externas, sino de tu propio bienestar.
2. ¿Qué hacer si ya estás en una relación y notas que algunos de estos cinco puntos no se cumplen?
Puedes empezar por hablar con la otra persona sobre lo que sientes. Pedir lo que te falta, expresar si te hace sentir incómodo/a algún comportamiento. Si la otra persona te respeta, escucha y está dispuesta a ajustar, hay espacio para crecer juntos. Si no, puede que debas reevaluar si la relación te hace bien.
3. ¿Cómo fortalecer la autoestima si uno cree que depende demasiado de ser elegido o aprobado?
Haz ejercicios de autoconocimiento, enumera tus logros y cualidades sin compararte, rodéate de personas que te valoren, practica actividades que te den sentido propio (arte, deporte, escritura, voluntariado), y si lo necesitas, consulta con psicólogo/a para trabajar inseguridades.






